Tomar el riesgo

De la serie: Diario del Silencio

Capítulo VII

Incluso ante el riesgo inevitable de que me ignores para siempre; ante la posibilidad de que pienses que tu vida era mejor antes de conocerme, y a pesar de que nuestras muestras de afecto y esa conexión infinita puedan parecer, de momento, suspendidas en el vacío… tomo el riesgo

Me nace compartirte este breve diario. Es un ejercicio para expresar aquello que para muchos resulta inefable, una forma de escritura que algunos considerarían en desuso dentro de esta «sociedad del espectáculo».

Es un diario que puedes recorrer cuando me recuerdes o cuando me olvides; o quizás, simplemente, sea la carta que necesites leer para decidir marcharte definitivamente. En cualquier caso, espero algún día saber de ti, y que la respuesta no venga del vacío, sino de una elección honesta. Soy consciente de que el silencio y la vigilia son los espacios donde se gestan las desiciones más trascendentales.

Hoy, sin embargo, no siento tal olvido. Por alguna razón, que escapa a mi lógica, te siento con más fuerza.

No se de qué otra manera honrar tu espacio. O, quizás sí: respeto tu silencio escribiéndole a tu mente y a tu corazón estas breves reflexiones de mi ser. Tal vez hayas decidido no escucharme más, o alejarte definitivamente; pero no podré saberlo con certeza hasta que me lo permitas saber. 

Sigo aquí para escucharte, para recibir todo aquello que desees confiarme, para apoyarte en tus pasos y para estar presente el tiempo que decidas.

Por ahora mantendré este lazo invisible, deseándote la energía que mereces por ser quien eres. Admiro profundamente el amor que profesas en ti, y que compartes con compasión y respeto. Te acompaño desde aquí, en la aceptación y agradecimiento por cada instante de tu existencia.


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