De la serie: Diario del Silencio.

Capítulo V.

¿Quieres poseer o sentir que te poseen?

Quizás hayas gritado un “Te Quiero” en momentos de confusión, de apariencias, de tentaciones superfluas y vacías, inspiradas en un pasado de carencias, de experiencias ajenas o, tal vez, de recuerdos y momentos dolorosos. Como resultado, has caído en vagas ilusiones, de un “yo” que cree que merece todo lo que aparece frente a ti, que se aferra a personas y cosas que te generan pensamientos y sentimientos de alegría, de euforia, de sensaciones aparentes que no sabes describir, y que no quieres dejar escapar, que quieres acoger y encadenar.

Y ante tanta apariencia, caminas sobre el vacío, sobre el miedo, y te conviertes en un amo del tesoro que “Querías”, del que te aferras y no quieres soltar, que ante cualquier riesgo o caída inevitable, sientes el quebranto ante su pérdida, te duelen las entrañas, crees que aún lo mereces, no aceptas la realidad que nada es para siempre, niegas que todo pasa porque tiene sentido, que nada pasa por casualidad, y te aferras, negando la impermanencia de todas las cosas y de todo lo que se relaciona contigo. Y, al mismo tiempo, por ese apego, por esa forma de aferrarte, porque le dijiste “Te Quiero”, también te conviertes en una persona esclava que se ha encadenado a su verdugo. 

“Te Quiero”, invita a poseer, a limitar la libertad, te lleva a una simple tenencia de un tesoro, y pervivir en la experiencia de una relación de amo y esclavo. Puede que se confunda el “Te quiero” con un “nivel inicial” del amor, como una forma de manifestar afecto, hasta gusto o deseo; sin embargo, pregúntate, ¿existen “niveles” del amor?.

En definitiva un “Te Quiero” no debería ser la expresión hacia lo que Amas. Puede que se hayan representado en la historia humana diferentes tipos de amor, pero no podemos concebir “niveles” del amor.

Por lo tanto, si tu cuerpo se manifiesta a partir de todas las memorias, sonidos, caricias, aromas, miradas, sabores, que se conectan con energía electrizante cuyo control se escapa; si, en suma, es Amor lo que aflora en tu cabeza, corazón y vientre, ¿cómo  deberías expresarte ante la persona amada? 



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